CARACTERÍSTICAS
GENERALES DEL OLIVO
El
olivo es un árbol caracterizado por:
Sus
hojas son verdes por el haz y blanquecinas por el envés.
La
flor es menuda.
El
fruto es la aceituna, una pequeña drupa ovoide de sabor muy amargo,
color verde amarillento, pulpa oleosa una vez que ha llegado a la madurez
y con un hueso que encierra la semilla.
0TRAS
CARACTERÍSTICAS
Se
trata de un árbol oláceo originario de Oriente, con tronco
torcido, copa ancha y ramosa.
El
olivo se ramifica a escasa altura y sus ramas tienden a dispersarse. Requiere
mucho sol y rehuye la humedad. El suelo debe ser profundo pero seco.
Son
árboles de crecimiento lento, pero tienen una gran cualidad: cavando
cuidadosamente y empaquetando sin dañar sus raíces, se puede
trasladar sea cual sea su edad.
La
madera del olivo es muy dura pero fácil de pulir e ideal para tallar
utensilios. Es en definitiva un árbol que aúna la elegancia
con la robustez.
En
cuanto al fruto, cabe citar que las aceitunas destinadas para la obtención
de aceite se recolectan maduras (Normalmente desde finales de Diciembre
hasta mediados de Febrero, dependiendo de la zona), y las destinadas al
consumo a medio madurar (Finales de Noviembre y principios de Diciembre).
En
la antigüedad (hasta los griegos):
Ciertos
historiadores indican que el olivo procede de Persia, otros del valle del
Nilo y hay quien lo supone originario del valle del Jordán, pero
la gran mayoría afirma que es oriundo de la antigua Mesopotamia,
desde donde se expandió al resto de los países. Los primeros
documentos escritos sobre el aceite lo constituyen las tablillas minoicas,
que son unos documentos en barro que constituyen el mayor testimonio arqueológico
de la importancia del aceite de oliva en la corte del rey Minos para la
economía cretense 2500 años a. de J.C. En Egipto, desde hace
más de 5000 años, ya se empleaba el aceite de oliva para
iluminar los templos, siendo la primera civilización que practicó
la extracción del aceite por procedimientos mecánicos naturales,
los mismos en los que se basa la obtención actual. También
era frecuente la administración de baños con aceite perfumado
y la imposición a las momias, entre los años 980 y 715 a.de
J.C, de coronas fabricadas con ramas de olivo, encontrándose dichos
ornamentos en las tumbas faraónicas. El olivo penetró y se
propagó por Europa de Este a Oeste, existiendo plantaciones datadas
de fechas muy antiguas en el Ponto, Mitileno y Armenia.Griegos, fenicios,
romanos, judíos, cartagineses, árabes, hispanos y demás
pueblos que comerciaban en las orillas del Mar Mediterráneo fueron
los encargados de difundir el cultivo y aplicaciones del olivo, siendo
en esta época y por boca de los fenicios cuando por primera vez
se denomina al aceite de oliva como oro líquido. Grecia también
aprovechó las extraordinarias virtudes del olivo, el arbol más
difundido, cultivado, y protegido mediante severas leyes, entre las que
se disponía el castigo con el destierro y la confiscación
de todos los bienes personales de aquél que osara arrancar más
de dos olivos. Según la mitología, Atenea, diosa de la sabiduría,
de una lanza hizo brotar el olivo "... del que no solamente sus frutos
serían buenos para comer sino que de ellos se obtendría un
líquido extraordinario que serviría para alimento de los
hombres, para aliviar sus heridas y dar fuerza a su organismo." Fue también,
símbolo de paz, victoria y vida. Se consideraba como árbol
de la fertilidad por lo que las mujeres dormían sobre sus hojas
y bajo su sombra cuando querían engendrar. De madera de olivo se
tallaban las estatuas de los dioses, los cetros de los reyes, los tabernáculos
y los instrumentos de combate de los héroes. Mezclaban el aceite
con pan mojado en vino para preparar el "acrónito" que constituía
la principal comida griega, y se acompañaba de cualquier alimento
sólido: ( aceitunas, legumbres, carnes, pescado, etc.)
Desde
Roma hasta el Descubrimiento:
Roma
también participó de esas costumbres. La primera región
que cultivo el olivo a gran escala fue Sicilia, haciéndose pronto
famosos los olivares de Agrigento, procediendo de los griegos los sistemas
de olivicultura empleados. Entre los romanos, el "oleum" se consideraba
más como un lujo que como un producto necesario para la vida y por
ello inicialmente, no era distribuido al pueblo, creándose comercios
clandestinos para adquirirlo, ya que se destinaba a los campesinos el aceite
obtenido con los frutos de peor calidad, siendo por tanto este por lo general
un aceite de alta graduación. Las castas altas atribuían
al aceite el secreto de su belleza, y a él confiaban el cuidado
de su tez y sus cabellos. Las nodrizas lo utilizaban en la higiene infantil.
Los gladiadores también lo usaban. Los límites de una propiedad
se señalaban con olivos, En la Península Ibérica,
se ha fechado la existencia del olivo desde tiempos prehistóricos,
ya que se han encontrado huesos de aceituna en los yacimientos neolíticos
de El Garcel.Durante la dominación romana, Hispania tenía
ya un considerable número de olivos dando fruto. Con los impuestos
procedentes de las posesiones y con el aceite que por este concepto recibía
Roma, el cultivo del olivo tuvo una época de decadencia en el Imperio.La
abundancia del aceite recibido fue tan elevada que, finalmente se abandonó
la olivicultura. Desde el siglo II, Roma se vio obligada a importar aceite
de España.Según los testimonios legados, el aceite procedente
de Hispania gozaba de gran estima. Para fomentar las importantes transacciones
de aceite que tenían lugar, los emperadores suprimieron todo tributo
público a cuantos se dedicaron al comercio privado de aceite. El
transporte del mismo estaba encomendado a los "navi oleari", quienes descargaban
la mercancía en Ostia y desde allí era conducido a Roma.
El cultivo en -España se vió notoriamente incrementado, especialmente
en el valle del Guadalquivir, durante los ocho siglos de civilización
hispano-arabe. De tal manera fue apreciado por los musulmanes que el propio
Corán lo alaba (en 24,35). En la época de los Reyes Católicos,
el "gazpacho" con aceite y vinagre constituía ya una parte básica
de la dieta alimenticia de Extremadura y Andalucía. Con el Descubrimiento,
España llevó el olivo a América.Se sabe que en México
lo introdujo Antonio Ribero en 1560.Antes de esa fecha ya había
sido implantado en Perú, desde donde se expandió a Chile,
Argentina y Antillas.