Span-Polar S.L.
C/. Ciprés, 27- Polígono Industrial Arinaga, fase II-35119 Agüimes- Gran Canaria
Tlf. España+928 75 44 15- Fax España+928 12 20 40

spolar@ctv.es

En el espléndido atardecer gomero, cuando el cansino sol nos brinda soberbios Juegos malabares de despedida con su luz, tiñendo de rojos y naranjas el horizonte azul y conviniendo la masa omnipresente del
Teide, allá enfrente, en un casi perfecto y equilátero triángulo oscuro, es posible asistir a un espectáculo insólito: una figura humana, en cuya cintura sobresale la sombra de un machete o de un enorme formón, trepa por la negra y esbelta silueta del tronco de una palmera, hasta alcanzar su elegante copa; una vez, arriba, se agacha en el centro mismo de la cúspide del árbol y, allí, en cuclillas, se entrega a extrañas y afanosas operaciones. Luego, desciende con la misma admirable agilidad y rapidez con las
que trepó.

    Si nuestro paseo, a la hora del ocaso, se repite por los mismos lugares y senderos, comprobaremos que, cada tarde, a parecida hora, la escena se vuelve a desarrollar de forma idéntica, ritual e invariable...

     Es el guarapero, que, cada atardecer y durante varios días, ha de ascender a la copa de la palmera para curarla, para cortar una lámina fina de su cogollo y liberar, así, los vasos obturados por donde discurre una
dulce savia que constituye uno de los más originales tesoros gastronómicos de la isla: el guarapo. Trepa arriba tal cual, o sujeto a la cintura, con una cuerda por si los malos pasos y las caídas. Sube ayudándose de estacas dañadas en el tronco cada medio metro, más o menos, o buscando con los píes, agujeros previamente practicados en él. O sube sin más, valiéndose de su sola destreza y de las rugosidades del vegetal y vertical camino. Pero, allí está, cada. día, al caer la. tarde, realizando su arriesgada y ancestral tarea, entre la maraña del jarropón, mimando e hiriendo a la vez el alto corazón de la palma generosa,  del que brotará,  durante toda a noche, el guarapo, el prodigioso líquido - es de los pocos productos que, de verdad, combaten la resaca - para discurrir por el breve conducto de una canaleta, generalmente de caña, e ir a depositarse en un recipiente, con una capacidad de unos quince o dieciséis litros - lo máximo que se
recogerá en la jornada .

 

Pulse aqui para continuar

Pedir información


Copyright©2.002 Diseño-caninter