
Aparecieron los sacacorchos en la vida del hombre al tiempo que éste comenzó a embotellar líquidos muy preciados, tales como esencias, vinos, perfumes, etc... que después tapaba con corchos muy rudimentarios . Y todo esto sucedía allá por los finales del siglo XVII y los albores del siglo XVIII.
A lo largo de estos trescientos años transcurridos, el sacacorchos ha sido uno de los utensilios humanos que más patentes ha registrado hasta sumar mas de cuatrocientas. Con muy diversos procedimientos, se han fabricado de madera, de hierro, de latón, de plata, de marfil, de oro, de plástico y de otros materiales más.
Infinidad de tamaños y modelos de sacacorchos han ido colmando las necesidades de los seres humanos, con mayor o menor fortuna y acierto a la hora de extraer los tapones de botellas de perfume o de botellas de vino, durante el devenir de los tres últimos siglos.
Ya durante el siglo XVIII y el XIX era práctica habitual y de refinado gusto entre las clases más cultivadas y pudientes utilizar sacacorchos. Después, incluso los diversos ejércitos que invadieron repetidas veces Europa portaban en el equipamiento de sus soldados dun sacacorchos.
Estos apuntes nos dan una idea de la evolución que ha experimentado el sacacorchos. Desde el año 1798 hasta nuestros días, mucho ha evolucionado hasta convertir este magnífico utensilio en un objeto de deseo, de coleccionista, de placer y disfrute.
En el año 1995 un español llamado J. Presa Eguren, quien figura como inventor de un nuevo concepto en la forma y en el mecanismo de un novedoso y revolucionario sacacorchos, aúna lo mejor de entre todo lo creado hasta ese entonces y diseña un sistema extractor de corchos tan simple como demoledoramente eficaz, colocado dentro de un cuerpo con forma de botella, dando vida a lo que ya se conoce como la última generación en sacacorchos, y al que decidió llamar El Sacacorchos Perfecto.Poco después, en su afán de ir un paso mas adelante, siendo como es un enamorado de los vinos y un defensor a ultranza del cuidado y esmero con el que deben tratarse hasta el momento crucial de ser abiertos para ser disfrutados, en el año 1999 patenta la aplicación de un rodamiento de bolas de acero en la pieza clásica de cualquier sacacorchos, a su espiral.
Desde ahora un hito sin par se abre paso entre tantas patentes para sacacorchos.
Una espiral encabezada con un rodamiento de bolas de acero elimina la mayor parte del esfuerzo que realiza una espiral metálica al penetrar la dureza natural de un corcho, acaba con la fricción interna del mecanismo y suaviza hasta límites increíbles la extracción del corcho y su expulsión, algo que buscaron incesantemente tantos inventores durante tres siglos.
Hoy, en los años 2000, la aportación de El Sacacorchos Perfecto al evolucionado mundo del vino, constituye un símbolo de la cultura enológica del siglo XXI, y su creador, J. Presa Eguren, bajo el lema que siempre le guió en esta búsqueda, y que le acompañará en el futuro, de que todo está bien hasta que alguien lo mejora, ha logrado con su continua investigación algo tan difícil de corregir como es juntar la sencillez, la facilidad, la rapidez, la eficacia, la comodidad y el diseño de poner al alcance de cualquier persona extraer sin problema alguno el tapón de una botella, disfrutando del incomparable momento de abrir un gran vino sin sufrir en ello contrariedad indeseada alguna.